¿Por qué se pega el electrodo al soldar?

Una de las dificultades más comunes para quienes empiezan a soldar es que el electrodo se pegue al metal. Esto sucede cuando el arco eléctrico no logra mantenerse estable y el electrodo termina adherido a la pieza en lugar de fundir el material correctamente.

La causa más frecuente es un amperaje demasiado bajo. Si la máquina está regulada con poca corriente para el diámetro del electrodo que estás usando, el arco pierde fuerza y el electrodo se pega con facilidad. También ocurre cuando el soldador acerca demasiado el electrodo a la pieza o no mantiene una distancia constante durante el trabajo.

Existe además un detalle que muchos principiantes desconocen. Cuando un electrodo está recién salido de la caja, especialmente los 6013, suele ayudar «cebar» o «calentar» antes de comenzar el cordón. Esto consiste en raspar ligeramente la punta sobre un trozo de metal de descarte o sobre un sector de la mesa de soldadura. Al hacerlo, la punta se enciende, toma temperatura y queda lista para iniciar la soldadura con mayor facilidad.

También pueden provocar pegaduras los electrodos húmedos, las malas conexiones de la pinza de masa o las superficies con óxido, pintura o suciedad.

Si el electrodo se pega constantemente, revisá primero el amperaje, asegurate de tener una buena masa y probá cebar la punta antes de empezar. Muchas veces, esos simples detalles marcan la diferencia entre una soldadura frustrante y una soldadura limpia y continua.

Si el electrodo estuvo expuesto a la humedad, puede presentar fallas durante su uso. Conocé cómo secar electrodos húmedos.