Las deformaciones son uno de los problemas más comunes en los trabajos de herrería. Al soldar, el calor dilata el metal y, al enfriarse, este se contrae. Si esa contracción no es uniforme, la pieza puede doblarse, torcerse o perder sus medidas originales.
Una de las mejores formas de evitar este problema es no concentrar demasiado calor en un solo lugar. En piezas largas o estructuras grandes conviene realizar puntos de sujeción primero y luego soldar por tramos cortos, alternando los lados para repartir la temperatura.
También es recomendable sujetar las piezas con prensas, sargentos o escuadras antes de comenzar. Esto ayuda a mantener la alineación y reduce el movimiento producido por la contracción del material.
Otro consejo útil es no utilizar más material de aporte del necesario. Un cordón excesivamente grande genera más calor y aumenta las posibilidades de deformación. Una soldadura bien regulada y con la intensidad adecuada suele dar mejores resultados que una pasada demasiado fuerte.
En trabajos de precisión, muchos herreros utilizan la técnica de soldadura intermitente o van dejando enfriar la pieza entre una pasada y otra. Aunque el proceso lleva un poco más de tiempo, permite obtener estructuras más rectas y con menos correcciones posteriores.
Por experiencia personal, una de las mejores maneras de disminuir las deformaciones es realizar pequeños puntos de soldadura en los vértices, especialmente cuando trabajamos con perfiles estructurales. Estos puntos de fijación ayudan a que el material no se desplace ni se tuerza hacia un lado o hacia el otro mientras avanzamos con la soldadura definitiva. Además, siempre que sea posible, conviene asegurar las piezas con escuadras magnéticas, sargentos o cualquier herramienta de sujeción que tengamos a mano. Cuanto mejor inmovilizada esté la estructura antes de soldar, menores serán las posibilidades de que aparezcan deformaciones al finalizar el trabajo.
En definitiva, la mejor manera de evitar deformaciones al soldar es controlar el calor y planificar el orden de las uniones. Unos minutos de preparación antes de comenzar suelen ahorrar mucho tiempo de enderezado y ajuste al finalizar el trabajo.