El convertidor de óxido es un producto que se utiliza para tratar superficies de hierro o acero que presentan corrosión. Su función es reaccionar químicamente con el óxido existente, transformándolo en una capa más estable que ayuda a frenar su avance y mejora la adherencia de la pintura.
Se aplica sobre metal oxidado previamente limpio de suciedad y óxido suelto, y luego puede cubrirse con una pintura o esmalte protector para obtener una mayor durabilidad.