Si el arco de soldadura se corta constantemente, significa que la corriente eléctrica no se mantiene estable entre el electrodo y la pieza. Esto dificulta el trabajo, produce cordones irregulares y puede afectar la resistencia de la soldadura.
Las causas más comunes son las siguientes:
- Amperaje demasiado bajo: el electrodo no recibe suficiente corriente para mantener el arco.
- Electrodo húmedo o dañado: la humedad o el revestimiento deteriorado provocan un arco inestable.
- Mala conexión de la pinza de masa: un contacto deficiente interrumpe el paso de la corriente.
- Arco demasiado largo: alejar demasiado el electrodo hace que el arco pierda estabilidad y se apague.
- Electrodo incorrecto para el trabajo: utilizar un tipo o diámetro inadecuado puede dificultar el encendido y mantener el arco.
- Superficie sucia: el óxido, la pintura o la grasa reducen el contacto eléctrico y afectan la soldadura.
- Problemas en la soldadora o los cables: conexiones flojas o cables deteriorados también pueden provocar cortes del arco.
En la mayoría de los casos, el problema se soluciona ajustando el amperaje, utilizando electrodos en buen estado, limpiando el metal y comprobando que la pinza de masa esté bien sujeta. Revisar estos puntos antes de comenzar a soldar ayuda a conseguir un arco estable, una mejor penetración y cordones de mayor calidad.