¿Qué velocidad alcanza un disco de corte?

Cuando una amoladora comienza a girar, el disco parece desaparecer por completo. Lo que pocos imaginan es que el borde de un disco de corte puede desplazarse a más de 300 kilómetros por hora, una velocidad comparable a la de un automóvil de competición.

La velocidad exacta depende del diámetro del disco y de las revoluciones por minuto (RPM) de la amoladora. Por ejemplo, un disco de 115 o 125 mm montado en una amoladora que gira a unas 11.000 RPM puede alcanzar una velocidad periférica cercana a los 80 metros por segundo, es decir, alrededor de 288 km/h.

En discos de mayor diámetro utilizados en máquinas industriales, la velocidad también suele mantenerse cerca de ese valor, ya que los fabricantes diseñan tanto la herramienta como el disco para trabajar dentro de un límite seguro.

Esa enorme velocidad es la que permite que el disco corte el metal con facilidad, pero también explica por qué un disco dañado o utilizado de forma incorrecta puede resultar extremadamente peligroso. Si se rompe mientras gira, los fragmentos salen despedidos a gran velocidad y pueden causar lesiones graves.

Por ese motivo, todos los discos de corte indican una velocidad máxima de trabajo, que nunca debe superarse. También es importante utilizar un disco compatible con la amoladora, revisar que no tenga grietas y mantener siempre colocada la guarda de protección.

La próxima vez que enciendas una amoladora, recuerda que el borde del disco está viajando a una velocidad impresionante. Esa es una de las razones por las que esta herramienta es tan eficaz para cortar acero… y también por la que exige trabajar siempre con las medidas de seguridad adecuadas.