A primera vista parece imposible. Después de todo, el diamante es el material natural más duro que existe. Entonces surge una pregunta inevitable: si una amoladora puede cortar acero, hierro e incluso hormigón, ¿sería capaz de cortar un diamante?
La respuesta sorprende.
Sí, pero no con cualquier disco.
Un disco abrasivo común para cortar metal prácticamente no le hará nada a un diamante. En el mejor de los casos se desgastará el disco mucho antes de producir un corte significativo.
La razón es simple.
La dureza del diamante es muy superior a la de los materiales para los que fueron diseñados los discos de corte convencionales. Por eso, el abrasivo del disco pierde eficacia casi de inmediato al intentar desgastar una superficie tan resistente.
Sin embargo, existe una curiosidad.
Muchos discos utilizados para cortar cerámica, porcelanato, granito o concreto tienen diamantes industriales en su borde de corte.
No se trata de diamantes como los de una joya, sino de diminutos cristales sintéticos incrustados en el disco mediante un aglomerante metálico. Son justamente esos pequeños diamantes los que realizan el trabajo de corte.
Entonces ocurre algo llamativo.
Un diamante puede ser cortado… utilizando otro diamante.
De hecho, en la industria y en la fabricación de joyas se emplean herramientas diamantadas para cortar, desgastar y dar forma a otras piezas de diamante con una enorme precisión.
Entonces, ¿puede una amoladora cortar un diamante?
Con un disco común para metal, no. El disco se desgastará antes de lograr un corte efectivo.
Pero si la amoladora utiliza un disco diamantado especialmente diseñado para ese tipo de trabajo, sí es posible cortar o desgastar un diamante, aunque se trata de un proceso muy diferente al corte de un metal.
Es una de esas curiosidades que parecen una contradicción. El material natural más duro del planeta también puede ser cortado… siempre que la herramienta utilice diamante como material de corte.






