Los rieles de tren están fabricados para soportar durante décadas el paso de locomotoras y vagones que pesan cientos de toneladas. Su enorme tamaño y la dureza del acero con el que se fabrican hacen que muchas personas se pregunten si una simple amoladora realmente sería capaz de atravesarlos.
La respuesta es sí, pero no de la manera que muchos imaginan.
Una amoladora equipada con un disco de corte para metal de buena calidad puede cortar un riel de tren. El problema no es que el acero sea imposible de cortar, sino que la cantidad de material es enorme. Un riel moderno suele tener una base ancha, un alma gruesa y una cabeza muy maciza, por lo que el corte puede llevar bastante tiempo y consumir varios discos abrasivos.
Además, los rieles se fabrican con aceros de alta resistencia y gran dureza, diseñados para soportar el desgaste continuo provocado por el paso de las ruedas de los trenes. Esto hace que el disco trabaje con mayor esfuerzo y se desgaste más rápido que al cortar perfiles, chapas o caños comunes.
Por esa razón, en las vías férreas casi nunca se utiliza una amoladora para cortar rieles. Lo habitual es emplear sierras de corte para rieles, equipos con discos de gran diámetro o herramientas especialmente diseñadas para realizar este trabajo de forma mucho más rápida, precisa y segura.
Sin embargo, desde un punto de vista técnico, una amoladora sí puede cortar un riel de tren. Solo requiere paciencia, varios discos de corte y aceptar que el proceso será mucho más lento de lo que la mayoría imagina. Es un buen ejemplo de que la capacidad de una herramienta no depende únicamente de su potencia, sino también del tiempo, el accesorio utilizado y el material que tiene por delante.






