La respuesta parece obvia, pero no lo es tanto. Muchas personas creen que una soldadora eléctrica genera tanto calor que podría derretir cualquier objeto metálico en cuestión de segundos. Después de todo, es capaz de unir piezas de acero de varios milímetros de espesor. Entonces, ¿qué pasaría si apoyaras una moneda sobre la mesa e intentaras fundirla con el arco eléctrico?
La realidad es que sí, una soldadora puede fundir una moneda, pero depende de cómo se aplique el calor y del material con el que esté fabricada.
El arco eléctrico de una soldadora alcanza temperaturas extremadamente altas, superiores a los 5.000 °C en su núcleo. Sin embargo, esa temperatura está concentrada en una zona muy pequeña y durante un tiempo muy corto. Si el arco permanece sobre la moneda, el metal comenzará a calentarse rápidamente hasta deformarse y, finalmente, fundirse.
También influye el tipo de moneda. No todas están hechas del mismo material. Algunas son de acero recubierto, otras de cobre, níquel o aleaciones especiales, y cada metal tiene un punto de fusión diferente. Aun así, todos esos materiales pueden fundirse si reciben suficiente energía.
Lo curioso es que la mayoría de las soldaduras no buscan fundir completamente el metal, sino únicamente una pequeña parte de su superficie para crear una unión resistente. Por eso, aunque el arco tenga una temperatura enorme, normalmente no vemos que las piezas desaparezcan o se derritan por completo.
Este tipo de experimentos suele verse en internet, donde intentan cortar, perforar o fundir distintos objetos con una soldadora. Aunque el resultado puede ser llamativo, nunca es recomendable hacerlo con monedas u otros objetos que no estén destinados a estas pruebas, ya que pueden producirse salpicaduras de metal fundido y otros riesgos.






