¿Qué metal nunca se oxida?

Hay objetos de metal que, con el paso de los años, terminan cubiertos de óxido. Sin embargo, existen otros que parecen desafiar el tiempo y permanecen prácticamente intactos incluso después de décadas. ¿Cuál es el secreto? ¿Existe realmente un metal que nunca se oxide?

La mayoría piensa inmediatamente en el acero inoxidable. Y aunque su nombre pueda hacerlo parecer invencible, la realidad es que también puede oxidarse si está expuesto a ciertas sustancias químicas o ambientes muy agresivos.

Entonces, ¿qué metal resiste mejor la corrosión?

Uno de los campeones es el oro. Este metal precioso prácticamente no se oxida ni se corroe, incluso después de miles de años. De hecho, se han encontrado joyas y objetos de oro en tumbas antiguas que conservan casi el mismo aspecto que tenían cuando fueron fabricados.

¿Por qué ocurre esto? La respuesta está en su naturaleza química. El oro es un metal noble, lo que significa que reacciona muy poco con el oxígeno, la humedad y la mayoría de las sustancias presentes en el ambiente. Por eso no forma la clásica capa de óxido rojizo que aparece sobre el hierro.

Otros metales también poseen una excelente resistencia a la corrosión. El platino y el titanio, por ejemplo, soportan muy bien el paso del tiempo. En el caso del titanio, su secreto es diferente: cuando entra en contacto con el aire forma una capa microscópica de óxido extremadamente estable que protege el metal del resto del ambiente.

En cambio, el hierro es todo lo contrario. Cuando queda expuesto al oxígeno y la humedad comienza una reacción química que genera óxido, debilitando lentamente la pieza si no recibe protección mediante pintura, galvanizado o recubrimientos.

Así que, si alguien pregunta cuál es el metal que nunca se oxida, la respuesta más cercana es el oro. Su extraordinaria resistencia a la corrosión es una de las razones por las que ha sido considerado un material valioso durante miles de años y sigue utilizándose tanto en joyería como en aplicaciones electrónicas de alta precisión.